La velocidad con la que ocurren las cosas en nuestro actual tiempo y sociedad se evidencia no solo en la rapidez con la que suceden las relaciones afectivo- eróticas si no también en la perdida del erotismo que paso a ser remplazado por un afán de simple coito, de copula. Sin juego previo, caricias, besos y demás nos encontramos ante relaciones carentes de amor sensual, relaciones netamente pornográficas. Lo anterior lo afirmo no solo basándome en mi experiencia que por cierto ha sido rica en situaciones de este tipo, incluso llegué a considerar que el haber coincidido en un numero representativo de parejas toscas y hostiles era producto de mi mala fortuna o quizás de un deseo inconsciente que me orienta a seleccionar personas que puedan satisfacer algún tipo de necesidad masoquista o de castigo. Así que fue reconfortante descubrir en múltiples conversaciones con amigas que estas en su mayoría adolecen de este mal. La queja principal radica en un corto periodo de excitación como si el objetivo único del sexo se redujera al mero coito u orgasmo, el juego previo paso a estorbar o a ser simplemente un requisito del que hay que salir pronto para obtener la culminación o clímax. Estadísticamente hablando el 83% de las mujeres requieren de un proceso de excitación de 20 a 30 minutos, contrario a los hombres que solo necesitan de dos a tres minutos.
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Lo curioso es que estas mujeres le han expresado su malestar a sus respectivas parejas y lo que podría considerarse suficiente para obtener un cambio no ha bastado pues continúan reincidiendo y la falta de erotismo permanece, entonces ¿nos encontramos frente a una incapacidad de brindar y/o experimentar sensualidad, erotismo?
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Si ahondamos un poco al respecto observamos que entres algunos de los factores que coadyuvan a que esta perspectiva del sexo se mantenga y perpetué están los tan influyentes medios de comunicación, la familia, el estado, etc. Pero esto es solo un síntoma de un proceso que ha tomada miles de años y se ha establecido en nuestro imaginario colectivo, una labor de eterización de lo arbitrario, algo en apariencia eterno, inmutable, natural, por eso romper este tipo de conductas resulta una ardua tarea.
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La condición de las mujeres en nuestra sociedad al igual que la de otros grupos a cambiado menos de lo que una rápida observación podría hacerlo parecer, este tipo de cambios requieren de todo un proceso de deconstrucción de la realidad, pero bueno este tema nos dará mucho material para escribir mas adelante.